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Que todo el mundo se equivoca alguna vez es una afirmación que te incluye, nunca lo olvides.

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06/12/2004

Defensa del realismo ingenuo. 1ª parte

Mientras el realista ingenuo sostiene que cuando vemos un objeto y sus propiedades, en condiciones normales, es precisamente eso lo que vemos, el representacionalista dice que son "ideas", imágenes" o "representaciones" que están en lugar de los objetos.

Parte del hecho de la existencia del mismo contenido mental en casos de percepciones ilusorias y percepciones "verídicas". De ahí concluye que lo que la mente contempla no es el "objeto" externo a la mente, aunque pueda admitir, como hacen la mayoría de ellos, que existe una relación causal entre una y otra cosa.

Pero existen consecuencias lógicas, ciertamente problemáticas, de aceptar que no "vemos" nunca objetos externos a la mente. Si nunca percibimos objetos externos, ¿ cuál es la razón para sostener que existen tales objetos externos de manera independiente a nuestra mente y que nuestros perceptos son causa de ello?. Ninguna, reponen algunos, que se ven por ello autorizados lógicamente a concluir que no existe nada externo a la mente, incluyendo, si llevamos todo esto a sus últimas consecuencias lógicas, otros seres que uno mismo.

Como dije en el anterior artículo, la principal objeción es que nuestras percepciones no dependen de nuestra voluntad. Podemos imaginar, pero eso no equivale a percibir. Uno no percibe el brillo del Sol a voluntad o lo puede hacer desaparecer de su mente. La percepción de ese brillo va invariablemente unida a determinadas condiciones que pueden explicarse de manera sencilla si aceptamos que un objeto externo a nuestra mente es la causa de esa percepción. Suprimimos esas condiciones y la percepción desaparece, introducimos de nuevo las circunstancias anteriores y la percepción retorna, por muy intensamente que nuestra mente se niegue a ello. Así, no consiste nuestra objeción solamente en negar convicción, como hace Hume, a la idea de que los objetos aparecen dirigiendo nuestra atención mental a ello y desaparecen cuando los olvidamos, sino en afirmar que nuestras percepciones se producen a pesar de no pensar en ellas o negarnos a dirigir a ellas nuestra atención y que ello precisa de una explicación que, en el caso de postular una relación causal con objetos externos a nuestra mente, obtenemos de manera sencilla.

Pero queda la cuestión cerca de que no "vemos" objetos, sino ideas o representaciones de los objetos en nuestra mente. Me parece muy complicada la generalización de esta idea. Sostiene el representacionalista que el realista ingenuo toma las imágenes mentales de los objetos como los propios objetos. Pero eso no es exacto. Lo que el realista sostiene es que esa imagen es "fiel" al objeto. Que la percepción se refiere al objeto, y no a imágenes o representaciones mentales.
Y es que esa es una consecuencia explícita del representacionalista. Este asegura que no tenemos acceso directo al objeto o sus propiedades, sino a ciertos constructos mentales causados por aquellos. De ahí que dude de nuestro acceso a la realidad.

Difícilmente puede el representacionalista explicar como adquirimos la idea de esfericidad o como esa idea se "parece" o "representa" a la esfericidad del objeto real, si considera que esa idea no procede de objetos con propiedades esféricas. También puede considerarse a Kant un representacionalista puesto que admite la existencia de la "cosa en si", objetos externos a la mente, pero que solo podemos acceder a sus "apariencias", propiedades, aunque su idea acerca de que el "espacio" es un aspecto de nuestra sensibilidad tiene un claro aire idealista.

Todos los representacionalistas parten de la existencia de las ilusiones y las alucinaciones para sostener sus afirmaciones.

Las ilusiones parecen mostrar claramente que las características relevantes percibidas difieren de las que la realmente se encuentran el objeto, son claramente subjetivas, y no hay nada que garantice que en el caso de las percepciones que consideramos verídicas hay algo distinto. Este argumento ha tenido y tiene gran peso, recordemos que Einstein y Eccles, entre otros, lo siguieron fielmente. Y Rusell, al menos durante gran parte de su vida, hizo lo mismo, proporcionando el ejemplo de la nebulosa.

Uno de los ejemplos más famosos es el de Hume respecto a la mesa que cambia de tamaño conforme nos acercamos o alejamos de ella. Puesto que la mesa "real" no cambia de tamaño, debemos concluir, decía Hume, que no percibimos directamente la mesa, sino una imagen de ella y que es esta la que cambia. Nuestro acceso a través de la percepción se refiere a representaciones, no a propiedades de los objetos.

Por tanto, la hipótesis del realista de sentido común o ingenuo, debía desecharse. En su día, Thomas Reid contestó a Hume, del que era contemporáneo, y lo seguiremos en parte a partir de ahora.

Reid escribió que no era legítimo, contrariamente a lo que los representacionalistas hacían, afirmar que no vemos la verdadera mesa porque la "verdadera" mesa no cambie en realidad de tamaño y así se lo parezca a nuestros ojos y mente. Según Reid, la hipótesis realista recogía ese hecho integrándolo en su modelo hasta el punto de que, de aceptar que vemos realmente la mesa, esa variación de tamaño es justo lo que cabría esperar. Lo que en realidad ocurre es que vemos la mesa más lejana, y las leyes de la perspectiva incluyen un "aparente" cambio de tamaño en ese hecho. En ningún momento dejamos de ver la mesa, ni siquiera si se convierte en un punto conforme nos alejamos. Es cierto que quién la contemplara así desde el principio, como un punto, precisa de alguna inferencia, pero sin duda, quien vio la mesa desde el principio sigue viéndola. Nunca pasó de ser una mesa a ser un punto. Nuestros ojos son incapaces de distinguir esa mesa como algo más que un punto, pero en ningún momento hemos dejado de ver la mesa y hemos pasado a ver un punto. Si lo que le ocurre a nuestra visión de la mesa es justo lo que debe ocurrirle de ser la mesa real, ¿cómo va a constituir eso mismo una prueba de que no vemos una mesa real o sus propiedades?.

En el ejemplo de Rusell respecto a la inferencia necesaria para que el astrónomo pase de ver una niebla luminosa a establecer que se trata de muchas estrellas, puede aplicarse lo mismo. Cuando el astrónomo dice que aquello en realidad son estrellas, usa su anterior visión de una estrella y hace una inferencia basada en su visión aceptando que en determinadas circunstancias, un objeto real tendrá ese aspecto como consecuencia de las características del mundo real. Rusell se apoya para establecer que la nebulosa es un gran grupo de estrellas en observaciones científicas de distinto tipo, y se supone que todas ellas son ínter subjetivas y respecto del mundo real con el que comparar esa nebulosa.

Ni Hume ni Rusell (ni Einstein, ni Eclees) consideran que en un momento determinado dejamos de ver una mesa y pasamos a ver un punto, pero se apoyan en ello para decir que, puesto que lo que vemos en la lejanía es tan diferente de nuestro concepto de una mesa, o de un grupo de estrellas, todo lo que vemos durante todo el tiempo es una imagen mental. Pero parece mucho más razonable, apoyándonos en las leyes naturales, pensar que es al revés, que todo lo que vemos durante todo el tiempo es una mesa.

Como sobre esto escribió Reid en su día, es importante comprender
que lo que el representacionalista dice es algo muy diferente a una mera descripción de las operaciones mentales, que el realista acepta y estudia con sus peculiaridades. Mientras que el realista dice que esas operaciones mentales se refieren a los objetos, aquellos deben probar su afirmación de que lo percibido no son objetos directamente o sus propiedades, sino ideas o representaciones de aquellos y que es sobre esas representaciones sobre las que opera la mente, a partir de inferencias y otros recursos. Lo que está en discusión no es el recuerdo, la imaginación o la percepción, sino aquello que es percibido, imaginado o recordado, que en el caso del realista se refiere a objetos y en el de los representacionalistas a ideas o representaciones. En ellos recae la carga de la prueba de la existencia de esos entes.

Las ilusiones no prueban en ningún modo que existan esas representaciones, nuevos entes que no se siguen de la meras peculiaridades de las propiedades de nuestros órganos sensoriales. Cabría preguntar si estamos siendo ingenuos o si son ellos los que resultan temerarios.

Parece como si en todo esto, fueran los representacionalistas los que confunden ingenuamente la percepción con la experiencia sensorial subjetiva, al tomar esta última como modelo de aquella, como en las alucinaciones.

Seguira...
06/12/2004 18:33 Enlace permanente. Tema: Saber-Creer. Hay 15 comentarios.

29/11/2004

Contra el realismo ingenuo

“En tanto el realismo ingenuo era sostenible, la percepción era conocimiento de un objeto físico, obtenido a través de los sentidos, no por inferencia. Pero al aceptar la teoría causal de la percepción, nos hemos comprometido con la idea de que la percepción no nos proporciona conocimiento inmediato de un objeto físico, sino, en el mejor de los casos, un dato para la inferencia.” (Bertrand Rusell, Análisis de la materia)

Realismo ingenuo. Probablemente, se trata de la única doctrina filosófica con nombre peyorativo. Como Rusell dice en esta cita, ser hoy en día un “realista ingenuo” se ha vuelto difícil. Pocos científicos, menos psicólogos y casi ningún filósofo están hoy en día decididos a intentar una defensa del realismo ingenuo, del sentido común, en definitiva. Hoy en día andan en boga ciertos vestigios de la teoría representacional de la percepción. Aunque pocos extraen consecuencias como las de Berkeley u otros de la percepción, casi nadie se atreve a sostener que “vemos” objetos físicos, o que los oímos. Nuestra percepción, nos dicen, “construye” la realidad, debemos abandonar la idea de que nuestros sentidos nos proporcionan un registro del mundo real. No hay casi ya realistas ingenuos, pero al menos, no abundan tampoco los idealistas. Aunque haberlos, haylos. Este que escribe es uno de esos ingenuos realistas. Veamos un poco la historia de todo esto.

El realista ingenuo piensa que cuando olemos, saboreamos o vemos algo estamos oliendo saboreando o viendo un objeto físico.

El crítico recurre a las ilusiones y a las alucinaciones para comenzar su crítica.

Si introducimos un palo en el agua, vemos que el palo aparece como quebrado. Si sufrimos un espejismo, vemos agua donde no la hay. Si miramos una mesa y nos alejamos de ella, la vemos encoger de tamaño. Si alguien sufre una alucinación en la que un objeto flota en el aire, el sujeto vería ese objeto ante sí.

El contenido mental de todas estas experiencias es indistinguible del que tendría si el palo estuviera realmente quebrado, tuviéramos agua delante, la mesa encogiera o el objeto flotara realmente. Por tanto, nos dicen, lo que percibimos es algo interno a la mente, en el mejor de los casos, causado por objetos externos. Existe una relación causal entre los objetos existentes en el mundo y nuestra percepción, pero los objetos de esta, son “objetos internos” de la mente, “representaciones” de los objetos externos. La forma más moderada de esto es sostenida no solo por filósofos, Eccles, Rusell o Einstein son ejemplos de científicos que comparten esta “visión”, que, como decimos, es mayoritaria hoy en día. Para ellos, nuestros sentidos nos aportan “datos” que la mente procesa y construye o, mejor, reconstruye ese objeto en una inferencia.

Descartes y Locke llevaron todo estos argumentos basados en las ilusiones a todo el campo de la actividad intelectual, todos los objetos del pensamiento son internos. La forma original de concebir la teoría de representación por parte de estos filósofos ya ha sido superada, especialmente su explicación de la relación causal entre los objetos y la mente. Pero su influencia, como decimos, permanece bien sana.

Berkeley llevó todo esto hasta sus últimas consecuencias lógicas. Se preguntaba cómo podemos estar seguros de que nuestras percepciones están causadas, después de todo, por objetos externos a la mente. Ya el propio Locke vio las dificultades de su teoría representacional. ¿Cómo podía estar seguro de que la idea o representación en su mente de un caballo se parece a un caballo si, según su propia teoría, nunca había “visto” realmente un caballo?

Berkeley razonó más o menos así: si los seres humanos son solo conscientes de sus propias ideas y no puede contemplar nada “real”, todos los objetos son obras mentales, y no hay razón para pensar que existe nada fuera de la mente. Que exista una relación causal entre los objetos reales y nuestras percepciones es un argumento que no se sigue de la teoría representacional. De ahí al solipsismo solo hay un pequeño paso, igualmente consistente desde el punto de vista lógico con la teoría representacional. Berkeley era consciente de la primera dificultad que algo así nos presenta. Ver la luz no depende de nuestra voluntad, oír un estruendo es algo que, en algún sentido, se nos impone. El realista (ingenuo, supongo) alegará que suena absurdo afirmar que las cosas dependen de una mente que las perciba, y que, cuando deja de pensar en ellas, desaparecen. El sonido, la luz, los árboles, si dependieran de nuestra mente deberían desaparecer cuando un sujeto consciente aparta su atención sobre ello. Berkeley propuso su solución: hay una mente que nunca deja de pensar en esas cosas, Dios. Dios, su mente, se ocupa de que todo siga ahí disponible para nuestra percepción de lo que creemos existente.

Hume dijo que Berkeley tenía unos argumentos lógicamente impecables, pero nada convincentes.

El propio Hume admitía la teoría representacional y atacó duramente el realismo ingenuo sobre la base de las ilusiones. Según decía, no tenemos argumentos para razonar que nuestras percepciones son causadas por objetos externos a la mente, pero que nos vemos forzados a aceptarlo. Con sus propias palabras, es un asunto demasiado importante para que la naturaleza lo deje a nuestros razonamientos. Podemos, dice, Hume, preguntarnos por las razones que nos llevan a pensar que existen tales objetos, pero su existencia debemos darla por supuesta. Hume es realista pero, por oposición al llamado ingenuo, se caracteriza como realista crítico.

En principio, Kant mantuvo una postura parecida: existen objetos exteriores a la mente pero solo conocemos sus “apariencias”, nada de lo que es la “cosa en sí” nos resulta accesible. Kant llama la atención sobre la dificultad que plantea pensar, como hace el realista ingenuo, que los objetos son totalmente independientes de nuestra mente, pues de ser así, dice, nuestras experiencias serían iguales con objeto como sin él. La novedad de Kant (además de su peculiar forma de nombrar: “cosa en si” y apariencias”) es la de introducir que incluso las propiedades primarias de los objetos están relacionadas con nuestra sensibilidad, principalmente el espacio.

El peso del argumento a partir de las ilusiones y las alucinaciones es enorme y ha influido, como decimos, hasta nuestros días. Como en las ilusiones antes mencionadas, cuando percibimos cosas que realmente no están ahí, la experiencia es exactamente la misma que cuando pensamos que hay objetos que causan nuestra percepción. Podemos percibir segmentos como de desigual longitud cuando, en realidad, son iguales, u otros objetos como de distinto tamaño siendo ambos del mismo tamaño, o incluso percibir como mayor el que es en realidad menor. Lo que nuestra mente contempla es distinto a lo que en realidad tenemos delante, es innegable. Las características relevantes en estos ejemplos son distintas en nuestra percepción y en la realidad, distinto tamaño, distinta longitud. En el caso de las alucinaciones esto se hace más patente, la mente percibe un objeto de manera indistinguible tanto en el caso de alucinación como en su ausencia. El partidario de la teoría representacionista concluye de aquí que las características que percibimos no pueden pertenecer al objeto, pues también se presentan sin ellos.

Hoy en día se sostiene que el realismo ingenuo se opone a los avances de la Ciencia. Rusell ponía como ejemplo la nebulosa contemplada en un telescopio por un astrónomo, que no percibe aquello como lo que es, un conjunto masivo de estrellas, sino como una niebla, y que el verdadero carácter de lo observado se obtiene por medio de una inferencia, lo que se percibe es distinto de lo real. Rusell extiende ese ejemplo a todas las observaciones.

Se dice también que si los humanos tuvieran los sentidos de otros animales, la realidad percibida sería muy distinta. Se dice que la mente humana no capta una imagen exacta del mundo, sino que, por medio de nuestros sentidos, “crea su realidad”.

Incluso se dice que los colores, o los sabores, o los sonidos, son “creaciones” del aparato sensitivo humano, y que la realidad se explica a partir de longitudes de onda, substancias químicas o vibraciones del aire u otros objetos.

A la vieja pregunta de si un árbol que cae en el bosque solitario produce algún sonido, algunos científicos responden que solo produce vibraciones, pero para tener un sonido, precisamos, por definición, de un órgano que recoja la sensación que tal vibración produce en un ser viviente.

A partir de todo esto, se abre la puerta para todo tipo de especulación, como la realidad del mundo onírico, “tan legítima” como la de la vigilia para algunos.

El realismo ingenuo sostiene que nuestras percepciones nos ponen en contacto con objetos del mundo real y sus propiedades a partir de los sentidos. Trataré, en un par de días, de dar respuesta a las objeciones que se presentan a esa visión en los argumentos que acabo de exponer, con la ayuda de otros ingenuos más capaces que yo.
29/11/2004 18:55 Enlace permanente. Tema: Saber-Creer. Hay 25 comentarios.

17/11/2004

Nuevas Normas del Castellano

En vista de la evolución del castellano en los últimos años, debido a las aportaciones realizadas por los jóvenes, la Real Academia de la Lengua dará a conocer, la reforma modelo 2004 de la ortografía española, que tiene como objetivo unificar el español como lengua universal de los hispanohablantes.

Será una enmienda paulatina, que entrará en vigor poco a poco, para evitar confusiones.
La reforma hará más simple el castellano, pondrá fin a los problemas de otros países y hará que nos entendamos de manera universal quienes hablamos esta noble lengua.

La reforma se introducirá en las siguientes etapas anuales:
Supresión de las diferencias entre c, q y k. Komo despegue del plan, todo sonido parecido al de la k será asumido por esta letra. En adelante pues, se eskribirá: kasa, keso, Kijote…
Se simplifikará el sonido de la c y z para igualarnos a nuestros hermanos hispanoamericanos ke convierten todas estas letras en un úniko fonema “s". Kon lo kual sobrarán la c y la z: “El sapato de Sesilia es asul".

Desapareserá la doble c y será reemplasada por la x: “Tuve un axidente en la Avenida Oxidental".
Grasias a esta modifikasión, los españoles no tendrán desventajas ortográfikas frente a otros pueblos, por su estraña pronunsiasión de siertas letras.

Asimismo, se funden la b kon la v; ya ke no existe diferensia alguna entre el sonido de la b y la v. Por lo kual, a partir del segundo año, desapareserá la v.
Y beremos kómo bastará kon la b para ke bibamos felises y kontentos.
Pasa lo mismo kon la elle y la y. Todo se eskribirá kon y: “Yébeme de paseo a Sebiya, señor Biyar".

Esta integrasión probokará agradesimiento general de kienes hablan kasteyano, desde Balensia hasta Bolibia.

La hache, kuya presensia es fantasma, kedará suprimida por kompleto.
Así, ablaremos de abas o alkool. No tendremos ke pensar kómo se eskribe sanaoria y se akabarán esas komplikadas y umiyantes distinsiones entre “echo” y “hecho". Ya no abrá ke desperdisiar más oras de estudio en semejante kuestión ke nos tenía artos.

A partir del terser año de esta implantasión, y para mayor konsistensia, todo sonido de erre inisial y se eskribirá kon doble r: “Rroberto me rregaló una rradio".
Para ebitar otros problemas ortográfikos, se fusionan la g y la j, para ke así, jitano se eskriba komo jirafa y jeranio komo jefe. Aora todo ba kon jota: “El jeneral jestionó la jerensia".
No ay duda de ke esta sensiya modifikasión ará ke ablemos y eskribamos todos kon más rregularidad y más rrápido rritmo.

Orrible kalamidad del kasteyano, en jeneral, son las tildes o asentos.
Esta sankadiya kotidiana jenerará una axión desisiba en la rreforma; aremos komo el inglés, ke a triunfado universalmente sin tildes. Kedaran ellas kanseladas desde el kuarto año, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan a ke se rrefiere kada bokablo. Berbigrasia: “Komo komo komo komo!”

Las konsonantes st, ps o pt juntas kedaran komo simples t o s, kon el fin de aprosimarnos lo masimo posible a la pronunsiasion iberoamerikana.
Kon el kambio anterior diremos ke etas propuetas okasionales etan detinadas a mejorar ete etado konfuso de la lengua.
Tambien seran proibidas siertas konsonantes finales ke inkomodan y poko ayudan al siudadano.
Asi, se dira: “¿ke ora es en tu relo?", “As un ueko en la pare” y “La mita de los aorros son de agusti".
Entre eyas, se suprimiran las eses de los plurales, de manera ke diremos “la mujere” o “lo ombre".

Despues yegara la eliminasion de la d del partisipio pasao y kanselasion de lo artikulo. El uso a impueto ke no se diga ya “bailado” sino “bailao", no “erbido” sino “erbio” y no “benido” sino “benio".
Kabibajo asetaremo eta kotumbre bulgar, ya ke el pueblo yano manda, al fin y al kabo. Dede el kinto año kedaran suprimia esa de interbokalika ke la jente no pronunsia.

Adema y konsiderando ke el latin no tenia artikulo y nosotro no debemo imbentar kosa ke nuetro padre latin rrechasaba, kateyano karesera de artikulo.
Sera poko enrredao en prinsipio y ablaremo komo fubolita yugolabo, pero depue todo etranjero beran ke tarea de aprender nuebo idioma resultan ma fasile.

Profesore terminaran benerando akademiko ke an desidio aser rreforma klabe para ke sere umano ke bibimo en nasione ispanoablante gosemo berdaderamente del idioma de “Serbante y Kebedo.”

Eso si:

Nunka asetaremo ke potensia etranjera token kabeyo de letra eñe. Eñe rrepresenta balore ma elebado de tradision ispanika y primero kaeremo mueto ante ke asetar bejasione a simbolo ke a sio korason bibifikante de istoria kastisa epañola unibersa.

12/11/2004

Con cemento en la cara: Nuevas (nuevas) caras en el cemento de Bélmez

Alguien debe haber pensado: “ si se trata de caras duras o de cemento, yo tengo de ambas cosas las que hagan falta”

El caso es que, como informa EL IDEAL , las casas con caras de cemento se multiplican, aunque no se sabe bien si es debido a un efecto “gestáltico”, “parapsicológico”, “económico” o de otro tipo.

Con tanta novedad, al final se tendrá que retrasar el dossier sobre Bélmez que va a acompañar el comunicado a los medios y que ayer ofrecí para firmar aquí mismo. De momento parece que son 15 las nuevas casas de acogida de caras duras. Pero como no se sabe aún la causa de la aparición de tanta nueva cara, tampoco se puede saber cuantas caras duras potenciales tenemos que contar.

De momento, Pedro Amorós ya ha prometido investigar. No sabemos, por que no lo dice, si el resultado de las caras nuevas afecta las originales o a las descubiertas por el mismo Amorós en la casa natal de la fallecida propietaria de la casa original, que es, además, miembro de honor de la SEIP, sociedad que a su vez preside el propio Amorós, aunque en este caso el honor ha sido puesto últimamente en duda sobre la base de la información ofrecida por Mauricio en su "El retorno de los charlatanes"

De momento parece que la metodología SEIPera permite hacer lo que se prohibe a los mortales comunes. Amorós ya adelanta posibilidades, como la “gestáltica” hipótesis, sin necesidad de cumplir con las condiciones que exige para ello a los demás: formarse opiniones sin ver las caras nuevas, duras, cementeras, gestálticas o lo que demonios sean.

11/11/2004

Evoluciones.

Un recurso habitual en los argumentos paranormales en general, sobre todo de tipo esotérico, habla de la evolución de la mente, del ego, del alma o de cualquier concepto similar.

Suele acompañarse de una analogía con la evolución “del cuerpo” explícita o implícita, de modo que la existencia de una evolución biológica se considera suficiente para argumentar la mental o “espiritual”. En cualquier caso, parace que es la Teoría de la Evolución la que de algún modo inspira tanto el concepto como la terminología de esos razonamientos. Y desde aquí se parte hacia la construcción de una cosmogonía más o menos coherente con ello.

Me parece algo ilegítimo incluso en el caso de su uso como simple analogía ilustrativa.

Las condiciones para que la evolución opere son, básicamente, la existencia de reproducciones, la de variación- por error de copia- en ellas, que el número de esas reproducciones sea superior al soportable por el sistema que las acoge, y algún tipo de presión selectiva, bien sea la mera competencia por los recursos, bien cambios ambientales, etc.

Sobre esto se puede deducir una primera diferencia, fundamental a mi entender, y es que no evoluciona el “cuerpo”. La evolución es respecto a la especie. Se trata de dos cuerpos distintos- como mínimo- y decimos que se ha producido evolución desde el momento en que la “copia” resultante contiene diferencias respecto al original y ello en el caso de que se acumulen en número suficiente y en el suficiente número de copias para hacerlas relevantes respecto a la especie original.

Nada de esto se encuentra en la presunta evolución “espiritual” o de conciencia. No digamos ya de la falta de generación de copias a partir de un original- de almas “hijas”-, de la de la existencia de errores de copia, de la dificultad de introducir una presión selectiva en el “ambiente” sobrenatural, etc.

Al parecer, se quiere expresar un concepto distinto a este. Lo que parece querer significarse es algún tipo de cambio en “el alma” a través de la experiencia vital o del “paso a otro nivel de existencia”.

Pero para eso ya existen términos como “desarrollo” o “aprendizaje” que se refieren a los cambios operados en un sujeto concreto.

¿Por qué, entonces, el uso del término “evolución” en semejante contexto?

En mi opinión, debido a la falsa impresión de que el mero uso de terminología ampulosa e incluso científica confiere algún tipo de veracidad a lo propuesto.
11/11/2004 06:09 Enlace permanente. Tema: Saber-Creer. Hay 1 comentario.

10/11/2004

Llamamiento racional

INVITACIÓN - RECOGIDA DE FIRMAS

"El mayor misterio de la parapsicología."

"Un enigma sin explicación racional."


Frases así han abundado últimamente en los medios de comunicación acerca del caso supuestamente paranormal de las caras de Bélmez, tanto las nuevas como las ya antiguas. En ningún caso se dio al público una información alternativa y crítica ni una opinión escéptica y racional a pesar de que es muy fácil hallarla.

La falta de espacio en los medios para la información racional sobre los falsos misterios y la pseudociencia provoca la desinformación y deja el terreno abonado para el abuso de charlatanes, vividores y timadores. Incluso cuando sus fraudes y mentiras han sido descubiertos siguen siendo promocionados desde los medios de comunicación. El espectador se encuentra así desinformado y manipulado por una especie de "monopolio mediático del misterio" cuyos contenidos no puede juzgar con libertad.

Quieres contribuir a un llamamiento a los medios para que abran sus puertas a otras explicaciones y visiones de estos sucesos? Lee el comunicado al respecto y únete a él con tu nombre y DNI en:


Este comunicado estará acompañado de un dossier que se está preparando sobre el tema y se enviará a todos los medios de comunicación españoles el día 20 de noviembre, por lo que te agradeceremos que, si deseas firmarlo, lo hagas de inmediato.
10/11/2004 11:08 Enlace permanente. Tema: Problemillas. Hay 2 comentarios.

08/11/2004

Manuel Capella, inconsciente.

En un artículo de Manuel Capella, vicepresidente de la SEIP, titulado “El sabio que llevamos dentro”, hay algunas afirmaciones que pretenden ser una explicación de algunso aspectos del mundo natural y que, por tanto, cae de lleno en el terreno de la Ciencia. El artículo sorprende por algunas afirmaciones respecto a procesos involuntarios que compartimos con los animales y que Capella asigna a un “sabio” interior, que identifica con el subconsciente.

La razón aparente que le lleva a proponer la existencia de un sabio es la, según él, necesidad de efectuar ciertos cálculos muy precisos para que esos procesos se produzcan.

Lo hace casi automáticamente, mientras los grandes matemáticos del mundo, los químicos más famosos tardarían años en resolverlo. Es como uno de esos "calculadores prodigiosos". Y ésta no es más que una de las muchas tareas que hace para nosotros cada día. Un trabajo que realiza cotidianamente para ti, sin ningún esfuerzo.

El artículo empieza con estas preguntas:

Sabrías decir la cantidad de agua que debes beber para neutralizar el exceso de sal, después de una comida? ¿Cuánta perdemos por transpiración mientras practicamos cualquier tipo de deporte? ¿Y las horas que necesitas dormir para reponer las fuerzas gastadas durante el día?

Al parecer, Capella piensa que la sede del control de los mecanismos del sueño y la sed es el mismo. Y no solo de estos:

Él resuelve los complejos procesos de la digestión, asimilación, eliminación y las secreciones glandulares, que pondrían a dura prueba el saber reunido de todos los químicos y laboratorios de la tierra. El estableció el crecimiento de nuestro cuerpo y lo va construyendo desde la infancia hasta la muerte. Lo repara, lo opera; tiene un poder prácticamente ilimitado, no sólo para proporcionarnos y mantenernos en un buen estado de salud, sino para orientarnos en cada instante de duda. La nutrición, la eliminación, todas las secreciones y excreciones, la función de nuestro corazón de los pulmones, la vida de todas las células, sus transformaciones y evoluciones, todas estas funciones están bajo el control total de nuestro subconsciente.

Capella elimina de una sola parrafada los estímulos corporales que explican por sí mismos todas esas funciones. Ahora se trata de un sistema único y centralizado que controla todo el organismo y sin cuya acción positiva moriríamos y que es, al mismo tiempo, responsable de la solución de nuestras dudas. Cuando usted cree estar decidiendo un curso de acción sopesando todos los aspectos relevantes, su sabio entra en acción haciendo de su pensamiento una ilusión.

Cabría interpretar que Capella se permite una licencia y que solo quiere decir que esos procesos son involuntarios, inconscientes en ese sentido. Pero parece desmentirlo que, para Capella, otras tareas del mismo “sabio” serían estas:

Puede ver sin ojos y percibir por intuición.
Tiene el poder de comunicarse con los demás sin la ayuda de la palabra.
Nos revela cosas de las cuales nuestro consciente no tiene la más mínima idea.
Se da cuenta de cosas que no son visibles al ojo normal.
Nos advierte de la proximidad de un peligro.
Soluciona cuestiones vitales importantes, mientras dormimos. Es lo que habitualmente hemos llamado "consultar con la almohada".
Aprueba y desaprueba (a veces para desazón nuestra) una línea de conducta que hemos adoptado.
Cura nuestro cuerpo y nos mantiene en buen estado de salud, si le animamos en ese sentido.
¿Y porqué no? Nos informa de otras realidades, nos comunica con otras dimensiones y conoce las respuestas de casi todas las cosas.


Al parecer, incluso la conciencia ética es subconsciente para este hombre. Respecto a la última frase, resulta muy reveladora de cierta forma de pensar ese “ ¿Y por qué no?. Mientras algo no sea imposible, mientras exista la posibilidad teórica, estas personas se siente legitimadas no ya para afirmar que es cierto, sino para fundamentar sobre ello “terapias” No debe sorprender que Capella afirme que el subconsciente “conoce las respuestas de casi todas las cosas”, en otro lugar del mismo artículo dice:

En resumen, es una fuerza todopoderosa que actúa por y para nosotros.

Y ya hemos visto antes referirse a ello afirmando que:

tiene un poder prácticamente ilimitado

Como Capella afirma que controla el crecimiento de las células y su comportamiento, hemos de suponer que todos los seres vivos tienen su correspondiente “sabio”. Los seres unicelulares tienen un subconsciente, también los árboles, los champiñones y todo aquello que tenga un funcionamiento complejo, si a eso vamos.

Supongamos que una persona pierde sus funciones cerebrales o que durante una intervención quirúrgica futurista se extrae el cerebro a una persona. No hay razón para preocuparse, el subconsciente sigue ahí velando por nosotros, puesto que la mayor parte de los sistemas y subsistemas de su cuerpo siguen funcionando.

Cuando usted siente la boca seca y, por tanto, sed no es, como se viene diciendo, debido a que las glándulas salivares simplemente estén efectívamente secas, se debe, según este artículo a que su “sabio” interior, el mismo que le conecta con “otras realidades” y le dice que matar esta muy mal, le avisa que debe beber exactamente cierta cantidad de agua. Y es el mismo mecanismo el que aconseja a sus células cuando dividirse, el que dice a su perro cuando parar de correr, el que decide que espermatozoide entrará en el óvulo y cual será la combinación genética del gameto. Un verdadero “sabio”.

Manuel Capella

El artículo

SEIP

06/11/2004

Las diabluras de Miguel Blanco.

Miguel Blanco es el director de uno de los programas más veteranos de la radio española con temáticas paranormales, Espacio en Blanco. Su especialidad parecen ser "los dioses". Aunque no queda claro a que se refiere con esa expresión. Parece algo en la línea de los visitantes extraterrestres de Daniken. Aunque, como la mayoría de sus colegas, defiende y difunde cualquier cosa con tal de que suene a misterio.

El caso es que en la página de su programa de radio hay una referencia biográfica en la que una frase dice así:

"Entre sus logros se cuenta que ha sido el único blanco que ha visto UN DIABLO en HAITI y ha vivido para contarlo (casi se muere)."

El propio Blanco ha repetido en muchas ocasiones esa historia, sin muchos más detalles, contribuyendo a mantener la atmósfera de misterio en torno a ese caso, y en numerosos programas de televisión y radio en los que participa como invitado así como en medios escritos se hace referencia a ese hecho como una especie de hazaña insólita que le confiere, de alguna manera, un manto de investigador audaz en el mismo territorio del misterio.

Puede pensar quien oiga o lea esta frase que Blanco se enfrentó a las oscuras fuerzas diabólicas en un duelo singular o que algún representante del mundo infernal se sintió suficientemente ofendido o curioso por este "investigador" como para sentir la tentación de presentarse desnudo de disfraz ante el valeroso periodista.

La verdad es que Blanco simplemente asistió a un espectáculo de los muchos que se organizan en Haiti para impresionar al turista y obtener unos dineros. Unos años después el propio Blanco volvió, junto a Manuel Carballal, a Haiti y volvieron a la misma casa en la que Blanco tuvo su primer "encuentro" con aquel diablo para un reencuentro con el diablo ocho años más viejo. Pero en esta ocasión la evidencia del fraude no escapó a ninguno de ellos. En el mismo lugar del encuentro de Blanco ocho años antes, con los mismos elementos y el mismo diablo, aunque oficiando el sobrino del anterior "convocante", al parecer heredero del negocio familiar. Incluso la ambientación se repite, consistente en una mujer que sale con la cara de espanto de la sala en la que los incautos van a entrar en ese momento a conocer al "diablo". ¿Y por qué iba a cambiar, si todo un periodista europeo se encargó de difundir lo "genuino" de su espectáculo? Según cuenta él mismo, muchos europeos acudieron atraídos por el relato de Blanco.

La historia completa la cuenta el propio Carballal en
esta página .

Además de comprobar que, en el mejor de los casos, Blanco es de una ingenuidad casi inigualable, podemos ver que ni fue el único en "enfrentarse" a aquél diablo, ni tampoco el primero ni el último y que esos rituales no son más que una fuente de ingresos para personas que carecen de otros o que encuentran en este una fácil y rentable. Tampoco queda demasiado oscura la razón de que Blanco sobreviviera al "encuentro".

28/10/2004

Todo tiene explicación.

Respecto a la polémica sobre las caras de Bélmez, han aparecido algunos titulares en periódicos, mensajes en foros y listas de correo y en comentarios de todo tipo una frase que me resulta especialmente irritante:

“Los científicos no tienen explicación para las nuevas caras”

No es cuestión de entrar ahora en el caso concreto de Bélmez y sus caras, del cual se sigue hablando suficientemente.

Me interesa aquí la primera parte de la frase, especie de tópico repetido constantemente en relación con los supuestos enigmas paracientíficos. Este es un tema acerca del cual ya hablamos aquí hace unos meses.

Cuando se apela a esa supuesta falta de explicación por parte de los científicos se suele ofrecer otra explicación alternativa de carácter acientífico, como sugiriendo que existen explicaciones, pero que los científicos, dogmáticamente fieles a principios naturalistas, se niegan a aceptarlas y ni siquiera pueden imaginarlas.

Supone esto que todas las explicaciones pertenecen a la misma categoría general, asignando el rigor científico a prejuicios ilegítimos, prejuicios que desaparecerían "abriendo la mente" . Por tanto, existen explicaciones para todo y solo quienes son presa de prejuicios permanecen ciegos a ellas.

En cierto modo es cierto. Todo puede explicarse. Y los científicos, como todos, son capaces de imaginar una explicación. Pero sucede que eso es solo atendiendo a un significado del término explicación que no es correcto.

Una explicación ha de consistir en dar cuenta de las causas o motivos de algo. Para que una explicación merezca ese nombre ha de contar con una justificación. El movimiento del Sol, la Luna y el resto de cuerpos del cielo respondían a grandes rasgos, al modelo geocéntrico, pero si alguien mantuviera hoy en día que esa es la explicación de los movimientos de los astros en el cielo, lo tomaríamos por loco.

Y es que una explicación sin justificación no es tal, sino una especulación, una simple historia acerca de cómo pueden ser las cosas, no acerca de cómo son. A ese juego todo el mundo sabe jugar. Pero cuando uno se dedica a algo más que a dejar jugar la imaginación, cuando se exige rigor, no da “explicaciones” de ese tipo.
28/10/2004 19:01 Enlace permanente. Tema: Saber-Creer. Hay 4 comentarios.

25/10/2004

Homosexualidad natural.

Uno de los reproches más repetidos contra la homosexualidad es su pretendido carácter contranatural.

No siempre está claro que se quiere decir con ese reproche pero, en general, suele adoptar una forma que empieza con la afirmación de que no es posible encontrar ejemplos, o son muy raros, de animales que la practiquen como soporte para la afirmación de que la función del sexo es la reproducción, terminando por aducir que, en consecuencia, la homosexualidad es un vicio, una enfermedad o, en todo caso, una anormalidad.

Las prácticas homosexuales entre animales no son tan raras como se pretende. José Martins, responsable del proyecto 'Delfín Rotador', ha documentado las relaciones homosexuales entre los delfines de la especie Stenella longirostris, afirmando que son habituales en los dos sexos. Bruce Bagemihl, en su libro “Biological Exuberance” asegura que la homosexualidad ha sido observada en 450 especies, en todos y cada uno de los grandes grupos animales; es decir, desde las moscas hasta los elefantes.

Ambos investigadores coinciden en afirmar que los animales usan de prácticas cuyo único objetivo es el placer sexual y afectivo y que no llevan aparejada la función reproductora. En el caso de Martins, se ha documentado la estimulación del pene por parte de los machos y de las hembras, incluida la felación. Bagemihl muestra ejemplos de animales que se masturban, usan herramientas para el estímulo sexual, usan del control natal, provocan el aborto, cambian de sexo- tanto hermafroditismo como transexualismo- forman parejas homosexuales y practican la adopción.

Pero si no existieran esos ejemplos, de ser una práctica exclusivamente humana, la homosexualidad se uniría a aquellas que también lo son. Que no aparecieran ejemplos de homosexualidad en el resto de los animales no convierte necesariamente en contranatural la homosexualidad, en todo caso la convertiría en una tendencia característica de la naturaleza humana.

Pero lo más sorprendente de ese reproche lo constituye para mí que casí siempre lo exiben aquellos que al mismo tiempo reclaman la unicidad de la especie humana en superar las ataduras de la naturaleza, en ser los únicos capaces de vencer sus instintos y actuar en contra de los mismos. Para estas personas, enfrentar los instintos naturales, por el mismo hecho de hacerlo, tanto puede constituir una afrenta a la dignidad como una hazaña heroíca.

¿No son los mismos que hablan del valor que supone ser una minoría a la hora de sostener ciertos principios en contra de la tendencia mayoritaría de la sociedad? ¿Es un vicio, una enfermedad, o en todo caso, una anormalidad ser casto?
25/10/2004 12:15 Enlace permanente. Tema: Problemillas. Hay 19 comentarios.

22/10/2004

Citando a J.J. Benitez.

Las citas suelen ser peligrosas, pueden sacarse de contexto y ser usadas para hacer decir a su autor cualquier cosa, incluso lo contrario de lo que quiere decir. Pero también son usadas para ensalzar el valor moral o intelectual de sus autores, pudiendose dar el mismo efecto de descontextualización.

No puedo, por ello, pretender que estos comentarios a unas citas de J.J. Benitez sean más que una aproximación divertida al “pensamiento” de nuestro cazador de misterios. Como atenuante, puedo asegurar que ninguna de las citas las extraigo yo, todas ellas figuran en el sitio web del autor, en las páginas llamadas “Citas”, “Curiosidades”, “Preguntas y respuestas” y “Biografía”.

Al hablar sobre los objetivos de la serie “Planeta encantado” nos dice:

" La intención no es explicar los misterios, sino plantearlos de cerca."

Pero acerca de la razón de que la NASA suspendiera los proyectos tripulados a la Luna, tema del cual trata el capítulo de la serie conocido como el “Mirlo Rojo” nos dice:

" No puedo desvelar ahora lo que constituye uno de los episodios de 'Planeta Encantado." Mi información procede de una fuente totalmente fiable. A la luna no se ha vuelto desde 1972 por algo muy grave, que ha pasado inadvertido a la opinión pública."

En el citado capítulo, Benitez asegura que la explicación de este misterio- si, si, a pesar de la anterior cita, “explica el misterio”- es la contaminación ocasionada por la destrucción por parte de los americanos de unas ruinas de origen extraterrestre con el uso de ingenios nucleares. Lo que no muestra en ningún momento es la fiable fuente o cualquier otra prueba.

Y debiera ofrecerla, dado que alega que:

"Mis investigaciones siempre están basadas en hechos. Las teorías que puedan surgir son secundarias."

Como en este caso el “hecho” es bien conocido, la supresión del programa lunar por parte de la NASA, su “explicación” sería la teoría surgida, que debemos imaginar secundaria. Debe ser por eso que no muestra prueba o fuente concreta alguna, pues si la explicación es secundaria, las fuentes deben ser terciarias como mínimo.

Y eso a pesar de que las fuentes de Benitez suelen ser fiables. Vamos, que según nos cuenta, no parece que puedan serlo más:

" A Dios sólo hay que pedirle información. Respuestas. Ese es mi secreto y puedo garantizarle que siempre responde. Haga la prueba..."

Aunque, todo hay que decirlo, Benitez lo tiene más fácil que el resto, dados sus “contactos” con la Sagrada Familia:

"Es fanático, amigo y socio de Jesús."

Tiene Benitez otras fuentes igualmente familiares, aunque, desgraciadamente, fallecidas:

" En esas conversaciones con mi padre le pregunté, qué hay detrás de la muerte, cómo es la muerte física o si existe la reencarnación. Ninguna de mis ideas preconcebidas tenían algo que ver con lo que decía mi padre."

Así se explica que consiga sorprendentes conocimientos trascendentales sobre cuestiones tan importantes:

" La muerte es sólo un ascensor."

No piensen que Benitez no duda, de hecho:

"Entiendo que dudar es el estado óptimo del hombre. Las certezas no son aconsejables (al menos en este mundo). Los individuos más peligrosos y negativos son siempre fanáticos; es decir, los que se creen en posesión de la verdad. Invitar a la duda significa avanzar. Significa pensar por sí mismo."

Y, consecuentemente, duda, pero la resuelve con criterio riguroso:

" A lo mejor fué todo fruto del subconsciente; sin embargo, no lo creo, ha sido una experiencia tan intensa que me ha cambiado mi modo de ver el mundo."

Por cierto, ¿Pensaban que Benitez vivía de sus “investigaciones”? :

"J.J. Benítez está casado con Blanca su primer gran amor y vive de su segundo amor, la mar."

Y es que esas investigaciones son solo una misión que alguien, imagino que alguna de sus más importantes fuentes, le tiene asignado:

" Todo está escrito para mí. Nada es casual. Cuando terminé el primer libro comprendí que debía ofrecer el resto de la información. El éxito comercial fué posterior y secundario. De haber pensado únicamente en el dinero no habría dejado pasar tantos años, entre libro y libro (el Caballo de Troya 1 fue publicado en 1984). Entiendo que la vida de Jesús que se cuenta en los "Caballos" toca el corazón de las personas. Esa es la clave."

Y la investigación promete ser larga, ya que:

"Cada vez estoy más lejos. Soy aprendiz de casi todo y maestro de nada. Cuanto más investigo, menos sé."

Para terminar, una reflexión de Benitez sobre sus afirmaciones que comparto sin reserva:

"Cuando me escucho me doy risa." "


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