Alguien debe haber pensado: “ si se trata de caras duras o de cemento, yo tengo de ambas cosas las que hagan falta”
El caso es que, como informa
EL IDEAL , las casas con caras de cemento se multiplican, aunque no se sabe bien si es debido a un efecto “gestáltico”, “parapsicológico”, “económico” o de otro tipo.
Con tanta novedad, al final se tendrá que retrasar el dossier sobre Bélmez que va a acompañar el comunicado a los medios y que ayer ofrecí para
firmar aquí mismo. De momento parece que son 15 las nuevas casas de acogida de caras duras. Pero como no se sabe aún la causa de la aparición de tanta nueva cara, tampoco se puede saber cuantas caras duras potenciales tenemos que contar.
De momento, Pedro Amorós ya ha prometido investigar. No sabemos, por que no lo dice, si el resultado de las caras nuevas afecta las originales o a las descubiertas por el mismo Amorós en la casa natal de la fallecida propietaria de la casa original, que es, además, miembro de honor de la
SEIP, sociedad que a su vez preside el propio Amorós, aunque en este caso el honor ha sido puesto últimamente en duda sobre la base de la información ofrecida por Mauricio en su
"El retorno de los charlatanes" De momento parece que la metodología SEIPera permite hacer lo que se prohibe a los mortales comunes. Amorós ya adelanta posibilidades, como la “gestáltica” hipótesis, sin necesidad de cumplir con las condiciones que exige para ello a los demás: formarse opiniones sin ver las caras nuevas, duras, cementeras, gestálticas o lo que demonios sean.